Gracias amiga
Todo esto no va de impresionarte o conquistarte, aquí no juega el sentimiento del amor, aquí entran en juego sentimientos menos hijos de puta como la amistad, la simpatía o la sinceridad, desde lo mas profundo y sincero de mi te prometo que no tiene ninguna doble intención este texto que estás leyendo, simplemente decirte, gracias amiga.
Porque en cuánto a amigos se refiere, tener más es ser menos, por eso me conformo con pocos, porque eso me hace ser más, tú por suerte o por desgracia formas parte de esos pocos que me hacen ser más. Porque se empieza contando un secreto y se acaba forjando una amistad indestructible. Porque te quiero decir, gracias amiga.
Gracias por ser así como tu eres, gracias por aguantarme en los malos momentos, gracias también por hacer siempre lo que quieres, gracias por aguantar el dolor, gracias por los consejos que me has dado, gracias por esas cosas que no debería contar, y por supuesto, gracias por no hacerme caso cuando no debías, en resumen, gracias amiga.
Por las veces que me pregunto como haces para encajar en una sociedad a la que no perteneces. Por las veces que me demuestras que destacas por encima de los demás. Por las veces que veo que tienes algo que te hace diferente. Por las veces que he podido confiar en ti, gracias amiga.
Y cuando mas duro sea el momento, recuerda que estoy ahí para ayudarte. Cuando tropieces, avísame y te ayudare a levantarte. Cuando nuestra amistad se enfrie, te recuerdo que puedes contar conmigo. Cuando todo esto se vaya a la mierda, recuerda que estoy ahí. Cuando me acuerdo de ti, lo repito con una sonrisa, gracias amiga.
¿Te preguntas que por qué confié en ti?, las mejores consecuencias no necesitan una causa, ¿no crees? Yo creo que éramos como dos desconocidos que se conocían muy bien, y poco a poco, lo hemos ido demostrando. Yo creo que una vez más debo decir, gracias amiga.
Cristian Rus, “Gracias por no haber sido hija de puta conmigo.”